Por Redacción
Doha, Qatar, 15 de marzo de 2026.- La Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) canceló este domingo la Finalissima 2026, el partido entre las selecciones campeonas de Europa y América, que enfrentaría a España y Argentina. El encuentro, originalmente programado para el 27 de marzo en el estadio Lusail de Doha, se volvió inviable debido a la situación política y de conflicto bélico en la región de Medio Oriente, según informó el organismo rector del fútbol europeo.
En un comunicado oficial, la UEFA explicó que tras extensas discusiones con las autoridades organizadoras en Qatar, se determinó que el partido “no se puede jugar como se esperaba” en el país sede. La entidad aseguró que, con la firme determinación de salvar el encuentro, exploró otras alternativas viables, pero finalmente cada una de ellas resultó inaceptable para la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
La Finalissima enfrentaría al vigente campeón de la UEFA EURO 2024, España, contra el campeón de la CONMEBOL Copa América 2024, Argentina, que además es el vigente monarca del torneo. Este partido estaba planeado como un importante encuentro de preparación para la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se celebrará en Canadá, Estados Unidos y México.
Según el contexto de la investigación, la UEFA propuso varias opciones para mantener el partido, incluyendo cambiar la sede a Madrid, organizar un doble partido o buscar una sede neutral en Europa. Sin embargo, todas estas alternativas fueron rechazadas por la dirigencia del fútbol argentino, que habría presentado una contrapropuesta para posponer el encuentro hasta después del Mundial 2026.
La cancelación de este clásico intercontinental se suma a otras suspensiones de eventos deportivos en la región a causa del conflicto, siguiendo una tendencia de precaución por la inestabilidad geopolítica. Hasta el momento, no se ha dado a conocer una declaración oficial específica de la AFA detallando sus objeciones a cada alternativa, ni la postura de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) sobre las negociaciones fallidas.
La decisión deja sin un partido de alto nivel a ambas selecciones en su calendario de preparación para el próximo Mundial, y pone en pausa, al menos temporalmente, la continuidad de la Finalissima, un torneo que busca reunir a los mejores equipos de las confederaciones más fuertes del mundo.