Por Redacción
Ciudad de Mexico, 18 de marzo de 2026.- La Policía Cibernética de México, junto con organismos internacionales como la ONU e Interpol, emitieron una alerta global por el aumento de sofisticados esquemas de fraude digital y estafas sanitarias, algunos de los cuales operan desde el sudeste asiático utilizando a víctimas de trata de personas. Los métodos incluyen el envío de paquetes falsos con códigos QR maliciosos, la suplantación de tarjetas de Medicare en Estados Unidos y el robo de identidad mediante llamadas telefónicas de spoofing.
La Policía Cibernética mexicana alertó específicamente sobre una estafa que consiste en el envío de paquetes sorpresa a domicilio, los cuales contienen códigos QR que, al ser escaneados, redirigen a sitios fraudulentos para robar información personal y financiera de las víctimas. Este método se suma a un esquema reportado en Estados Unidos, donde estafadores distribuyen tarjetas falsas de Medicare que prometen beneficios inexistentes para obtener datos confidenciales de adultos mayores.
De manera paralela, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) e Interpol advirtieron sobre la proliferación de los llamados ‘scam centers’ o centros de estafa en países del sudeste asiático. Estos centros operan con un modelo delictivo que combina la ciberdelincuencia con la explotación laboral, ya que son manejados por organizaciones criminales que reclutan o secuestran a personas, principalmente de regiones como el sur de Asia, para forzarlas a cometer fraudes telefónicos y digitales a gran escala.
Un testimonio recogido por medios internacionales, el de Abdus Salam, detalla su experiencia como víctima de trata. Fue engañado con la promesa de un trabajo legítimo, transportado a otro país y obligado bajo amenazas a trabajar en uno de estos centros, donde debía realizar llamadas suplantando a autoridades gubernamentales para estafar a personas en todo el mundo.
Las autoridades recomiendan a la población extremar precauciones: verificar la autenticidad de cualquier comunicación no solicitada, ya sea por correo, mensaje de texto o llamada; no proporcionar información personal, financiera o de seguridad social a través de enlaces o números desconocidos; y desconfiar de ofertas o beneficios que parezcan demasiado buenos para ser verdad. El contexto de estas alertas subraya la evolución de la delincuencia organizada hacia modelos híbridos que explotan tanto la tecnología como la vulnerabilidad humana.