Por Redacción
Ciudad de Mexico, 18 de marzo de 2026.- La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que ha evacuado a un total de mil 361 residentes y turistas mexicanos desde siete países del Medio Oriente, en medio de la escalada bélica en la región, sin que se reporten daños a la integridad física de los connacionales. La evacuación se llevó a cabo desde Emiratos Árabes Unidos, Israel, Líbano, Jordania, Qatar, Irán y Bahréin, conforme a las instrucciones del canciller Juan Ramón de la Fuente.
La dependencia federal señaló que las embajadas de México en la región han redoblado esfuerzos para facilitar la salida de los ciudadanos, aprovechando que el espacio aéreo en la mayoría de los países afectados permanece abierto de forma intermitente. En un comunicado, la SRE reiteró que la recomendación de no viajar al Medio Oriente sigue vigente y que sus representaciones continúan atentas a cualquier solicitud de protección y atención consular.
El canciller De la Fuente mantuvo una reunión con la subsecretaria de Relaciones Exteriores y dio instrucciones directas a los embajadores en la zona para coordinar las acciones de asistencia y evacuación. La respuesta del gobierno mexicano se da en un contexto regional de alta tensión, que ha llevado incluso a la cancelación de eventos internacionales como el Gran Premio de Fórmula 1 en Bahréin y Arabia Saudita.
México, junto con Brasil y Colombia, se ha pronunciado públicamente a favor de un cese al fuego en la región. La evacuación de ciudadanos extranjeros se ha convertido en una prioridad para varias naciones con presencia en el Medio Oriente, ante el riesgo de una expansión del conflicto armado.
La SRE no especificó los medios de transporte utilizados para las evacuaciones ni el número estimado de mexicanos que aún podrían permanecer en la zona. Tampoco detalló la coordinación con autoridades locales u otros gobiernos para ejecutar las salidas. La dependencia se limitó a confirmar que hasta el momento no se han registrado personas lesionadas o afectadas físicamente durante el proceso.
La situación mantiene en alerta a la diplomacia mexicana, que monitorea de cerca la evolución del conflicto y su impacto en la comunidad mexicana residente o de paso por la región. Las embajadas mantienen los canales de comunicación abiertos para atender cualquier emergencia que pudiera presentarse en las próximas horas o días.