Por Redacción
Ciudad de Mexico, 20 de marzo de 2026.- La Secretaría de Gobernación informó que, entre el 20 de enero de 2025 y el 18 de marzo de 2026, fueron deportados 189,830 ciudadanos mexicanos desde Estados Unidos durante la administración de Donald Trump. La titular del departamento, Rosa Icela Rodríguez, presentó las cifras este 19 de marzo durante la conferencia matutina del gobierno federal, donde también expuso los detalles de la estrategia de recepción y asistencia para los repatriados.
De acuerdo con los datos oficiales, 154,072 de los retornos se realizaron vía terrestre, mientras que más de 35,000 casos correspondieron a repatriaciones por vía aérea. El flujo migratorio forzado mostró un incremento significativo en el último trimestre de 2025, registrando picos mensuales superiores a 16,000 casos. Al iniciar 2026, las cifras se mantuvieron elevadas, con 14,730 deportaciones en enero y 14,191 en febrero.
Para la atención de esta población, el gobierno mexicano ha establecido puntos de recepción en 11 localidades de la frontera norte, así como en los aeropuertos de Villahermosa y Tapachula. En estos espacios se entrega a los connacionales una carta de repatriación, documento necesario para acceder a los beneficios gubernamentales. La funcionaria destacó la operación del programa ‘México te abraza’, diseñado para brindar apoyo inmediato a quienes retornan al país.
Hasta la fecha, la estrategia ‘México te abraza’ ha otorgado más de 1,188,000 servicios a las personas deportadas. Entre las acciones concretas reportadas se incluyen la entrega de 382,000 raciones de alimentos y la organización de 142,121 traslados para que los migrantes puedan llegar a sus comunidades de origen. Estas medidas buscan mitigar el impacto social y económico del retorno forzoso masivo registrado en el último año y tres meses.
La administración de Donald Trump, que asumieron funciones el 20 de enero de 2025, ha mantenido una política de migración restrictiva que derivó en estos volúmenes de deportación. Las autoridades mexicanas continúan monitoreando los flujos en la frontera norte y sur para ajustar la logística de recepción conforme varían las cifras mensuales reportadas por las autoridades estadounidenses.