Por Redacción
Ciudad De México, 21 de marzo de 2026.- El Juzgado Sexto en Materia Administrativa emitió una resolución que autoriza al Gobierno de la Ciudad de México y a la Fundación Antonio Haghenbeck y de la Lama para proceder con la adopción de 936 perros y gatos rescatados del Refugio Franciscano. La decisión judicial pone fin a un bloqueo legal que mantenía a los animales en espera de un destino definitivo tras el desalojo del recinto ubicado en Cuajimalpa el pasado 7 de enero.
En su sentencia, el poder judicial federal estableció que impedir a las autoridades dar en adopción a los caninos implicaría interponerse a que estos encuentren familias capaces de proporcionarles la satisfacción de sus necesidades básicas. El fallo destaca que la medida busca garantizar mejores condiciones de cariño y cuidado que permitan el bienestar y desarrollo de los animales, priorizando su condición de seres sintientes sobre cualquier disputa administrativa pendiente.
La Fundación Antonio Haghenbeck y de la Lama, administradora del predio donde operó el refugio durante 48 años, recibió la notificación del fallo mediante un comunicado en el que confirmó la prevalencia del interés superior de los animales y la legalidad de las actuaciones de la autoridad en materia de bienestar animal. El organismo señaló que la resolución valida el proceso de rescate iniciado ante las presuntas condiciones de abandono, omisión de cuidados y maltrato detectadas en el sitio.
Fernando García Juárez, representante legal de la fundación, declaró que con esta determinación queda superado cualquier intento dilatorio por parte de asociaciones vinculadas al refugio que habían presentado recursos legales. Según el representante, ya no existe pretexto alguno para impedir que los 936 animales accedan a una segunda oportunidad de vida digna mediante adopciones responsables, lo que permite activar de inmediato los mecanismos para colocarlos con nuevas familias.
El conflicto se originó tras la restitución del inmueble a sus propietarios legítimos y el subsequente operativo de rescate de los cientos de mascotas que se encontraban en el lugar. Aunque persisten interrogantes sobre el estado actual de la investigación por presunto maltrato y los detalles específicos del proceso de adopción, la autorización judicial marca un punto de inflexión al liberar a los animales de la incertidumbre jurídica y permitir su reinserción social.