Por Redacción
Washington, 21 de marzo de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó este sábado con ordenar el despliegue de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en los aeropuertos nacionales si los demócratas del Congreso no aprueban de inmediato el financiamiento para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS). La advertencia surge en medio de un cierre parcial del gobierno que lleva cinco semanas, provocando la suspensión de pagos a miles de trabajadores de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) y generando caos operativo en las terminales aéreas.
En un mensaje publicado en su red social, el mandatario señaló que, de no llegar a un acuerdo, “trasladaré a nuestros brillantes y patriotas agentes de ICE a los aeropuertos” para garantizar que el país vuelva a ser “libre y seguro”. Trump dirigió su crítica a los “demócratas de la izquierda radical”, a quienes responsabiliza de la parálisis legislativa que mantiene sin salario al personal de seguridad aeroportuaria desde mediados de febrero.
La falta de pago de nóminas ha derivado en un aumento de ausencias y renuncias entre los empleados de la TSA, lo que ha causado largas filas y retrasos significativos en aeropuertos clave como Atlanta, el John F. Kennedy de Nueva York y Nueva Orleans. Ante la urgencia de reactivar las operaciones, el Senado rechazó por quinta vez desde febrero la propuesta para financiar al departamento, manteniendo la disputa política sobre el presupuesto.
Expertos citados por medios internacionales indican que los agentes del ICE no cuentan con el entrenamiento necesario para realizar funciones de seguridad aeroportuaria, las cuales corresponden exclusivamente a la TSA. Organizaciones civiles han expresado su preocupación por la posible mezcla de tareas de control migratorio con labores de protección a pasajeros, temiendo que el despliegue responda más a una medida de presión política que a una solución técnica para el bloqueo presupuestario.
La amenaza presidencial intensifica la tensión entre la Casa Blanca y la minoría democrática, quienes mantienen su negativa a aprobar fondos globales para el DHS mientras persisten las disputas sobre la política migratoria. Mientras no se desbloquee el presupuesto, la operación en los aeropuertos seguirá dependiendo de un personal reducido y sin remuneración, agravando la situación para millones de viajeros en todo el territorio estadounidense.