Ciudad De México, 24 de marzo de 2026.- Las selecciones nacionales de México y Portugal intensificaron sus trabajos de preparación en la capital del país, con miras al partido amistoso que servirá para la reapertura oficial del remodelado Estadio Azteca. El encuentro, programado para el próximo sábado 28 de marzo, representa el primer prueba de fuego para ambos combinados antes de sus compromisos oficiales, incluyendo el debut de los mexicanos en el Mundial 2026 el 11 de junio ante Sudáfrica.
Bajo la dirección técnica de Javier ‘Vasco’ Aguirre, el Tri realizó sesiones enfocadas en afinar la química ofensiva y defensiva. En la lista de involucrados destacan la presencia de Guillermo Ochoa en la portería, la experiencia de Raúl Jiménez en la ataque, así como las incorporaciones de Johan Vázquez, Julián Quiñones, Germán Berterame, Alexis Vega y Armando ‘Hormiga’ González. Por su parte, la selección lusitana, comandada por Roberto Martínez, alista a sus estrellas con Cristiano Ronaldo al frente, acompañado por Diogo Costa, Rúben Dias, Rafael Leão y los guardametas José Sá, Rui Silva y Ricardo Velho.
El contexto emocional y físico de los jugadores mexicanos es un punto central en esta semana de trabajo. A pesar del fallecimiento de su padre ocurrido el 11 de marzo, Raúl Jiménez se mostró con buen ánimo durante las prácticas, integrándose con normalidad a la dinámica del grupo. Simultáneamente, Alexis Vega confirmó su disponibilidad tras superar una lesión en la rodilla derecha, lo que amplía las opciones tácticas para el cuerpo técnico nacional en un momento crucial de puesta a punto.
La presencia de Paulinho, jugador del Toluca, en los reportes de involucrados subraya la mezcla de experiencia internacional y rendimiento local que busca aprovechar Javier Aguirre. La convergencia de estas figuras en Ciudad de México no solo busca preparar el resultado deportivo, sino también validar las condiciones del escenario que albergará partidos decisivos dentro de pocos meses durante la justa mundialista.
En cuanto a la logística, persisten incertidumbres sobre detalles específicos. Aunque se tiene prevista la llegada de la delegación portuguesa, no se ha confirmado oficialmente su arribo a Cancún como posible escala o sede alterna de concentración, dato que queda pendiente de resolución por las federaciones correspondientes. Asimismo, la hora exacta del inicio de los entrenamientos de este día no ha sido difundida públicamente, manteniendo cierto hermetismo en las rutinas de ambos equipos.
La importancia de este amistoso trasciende el resultado inmediato, pues funciona como el banco de pruebas para la infraestructura renovada del Estadio Azteca. La capacidad de respuesta del recinto, sumada al rendimiento de las selecciones ante un rival de alto calibre como Portugal, establecerá el precedente para la expectativa que rodea al fútbol mexicano de cara a su participación como anfitrión del mundial.
Con la fecha del 28 de marzo marcada en el calendario, ambas selecciones buscan llegar en óptimas condiciones físicas y tácticas. Para México, el objetivo es consolidar un esquema que le permita ser competitivo en su grupo mundialista, mientras que Portugal utiliza este viaje como parte de su preparación continental. La concentración en la Ciudad de México sigue activa, a la espera de los anuncios definitivos sobre los horarios y la confirmación logística de los visitantes.