Ciudad de Mexico, 27 de marzo de 2026.- Noelia Castillo Ramos, una joven española de 25 años con paraplejia, falleció este jueves tras recibir la prestación de ayuda para morir en la residencia sociosanitaria donde estaba ingresada, poniendo fin a una espera de 601 días marcada por una prolongada batalla judicial impulsada por su padre.
El procedimiento se llevó a cabo a las 18:00 hora local en el Hospital Residencia Sant Camil de esta localidad catalana, según confirmaron fuentes sanitarias a diversos medios y publicó la asociación Abogados Cristianos en la red social X, entidad que representó al progenitor en los litigios para impedir la eutanasia. La organización ultracatólica informó la ejecución del acto con un mensaje solicitando oraciones por el alma de la joven y su familia.
Castillo había solicitado la ayuda para morir en 2024 debido a dolores constantes y un sufrimiento psíquico intenso, condiciones que fueron acreditadas por una comisión de expertos independientes. Sin embargo, la aplicación de la ley se retrasó casi dos años mientras su padre, asesorado por Abogados Cristianos, interponía recursos sucesivos que llegaron a pasar por cinco instancias judiciales diferentes, incluyendo el Tribunal Supremo, el Tribunal Constitucional y finalmente el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, el cual rechazó paralizar el proceso.
De acuerdo con la información disponible sobre el protocolo seguido, la administración de la ayuda para morir duró aproximadamente 15 minutos y consistió en la aplicación de tres fármacos por vía intravenosa diseñados para inducir un coma profundo y posteriormente el paro respiratorio sin causar dolor. La joven había expresado públicamente su deseo de finalizar su sufrimiento y de no ser acompañada por sus familiares durante el momento final.
El caso ha generado un amplio debate social y político en España. Mientras que sectores como el Partido Popular calificaron la situación como un fracaso del Estado, la Conferencia Episcopal reconoció que el sufrimiento de la paciente estremecía, aunque mantuvo su postura contraria al suicidio asistido. Por otro lado, figuras públicas y ciudadanos mostraron su apoyo a la decisión libre y consciente de Castillo.
Con el fallecimiento de Noelia Castillo se cierra uno de los casos más mediáticos y complejos desde la entrada en vigor de la ley de eutanasia en el país ibérico en 2021, estableciendo un precedente sobre la primacía de la voluntad del paciente adulto y capaz frente a la oposición familiar, incluso cuando esta cuenta con respaldo de grupos religiosos y legales.