AME9934. BUENOS AIRES (ARGENTINA), 02/04/2026.- El presidente de Argentina, Javier Milei (c), asiste a la conmemoración del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de las Malvinas este jueves, en Buenos Aires (Argentina). EFE/Matías Martin Campaya
Ciudad De México, 07 de abril de 2026.- Las elecciones generales en Perú, programadas para el domingo 12 de abril de 2026, ingresan a su semana decisiva bajo un escenario de alta incertidumbre y fragmentación extrema, sin que exista un favorito claro, según análisis de Radar Latam 360.
De acuerdo con la encuesta Datum-El Comercio, levantada entre el 1 y el 4 de abril de 2026, Keiko Fujimori lidera la intención de voto con 14.7% y encabeza el simulacro de votación con 18.1% de los votos válidos. Le siguen Carlos Álvarez, con 10.9% en ambas mediciones, y Rafael López Aliaga, quien registra 9% en intención de voto y 10.3% en el simulacro.
Daniel Zovatto, de Radar Latam 360, señaló que los principales contendientes se encuentran en un “empate técnico”. Detrás de estos tres candidatos, existe un pelotón de al menos cinco aspirantes adicionales que se mueven en una franja de entre 4.5% y 6%, en un universo total de 35 candidaturas presidenciales.
La volatilidad del electorado es un factor determinante: cerca del 38% de los votantes, aproximadamente 10.5 millones de personas, aún no han definido su voto a siete días de la elección. De este grupo, un 27% admite no haber pensado nada, un 9% sigue evaluando opciones y un 2% no sabe por quién votar.
Los niveles de rechazo también marcan la contienda. Fujimori encabeza el voto anti con un 59%, seguida por López Aliaga con 51%. Otros candidatos como Álvarez, Sánchez, Nieto y López Chau presentan porcentajes menores de rechazo, ubicados entre el 38% y el 39%.
Este panorama se desarrolla en un país que ha tenido ocho presidentes en la última década. Zovatto advirtió que Perú llega al tramo final de la campaña “sin un favorito indiscutido, con diferencias mínimas entre los principales contendientes y con una probabilidad casi segura de una segunda vuelta presidencial tan disputada como frágil”.