Ciudad De México, 30 de mayo de 2026.- La autora Marcela de los Ríos afirma que la sociedad está perdiendo la capacidad de asombrarse, pues “ya casi nada nos detiene. Todo lo vemos, todo lo consumimos, todo lo deslizamos”.
De los Ríos indica que lugares, personas y momentos pasan frente a nosotros con una velocidad que no deja espacio para que algo realmente toque al individuo. Según la autora, se absorben experiencias sin pausa, sin profundidad y sin verdadera participación.
“Sin presencia, no hay asombro”, sentenció la escritora, quien agregó que esta emoción “exige algo muy simple, pero cada vez más escaso: La atención en lo que sucede”. De los Ríos vinculó directamente el asombro con la vitalidad y la sensación de estar vivo, asegurando que “el asombro no es un lujo es una forma de estar en el mundo y de sentirte vivo”.
La autora plantea que cuando una persona deja de asombrarse, la vida empieza a volverse plana, predecible y repetitiva. Por el contrario, aseguró que “cuando te asombras inevitablemente te expandes”. Ante esto, De los Ríos aclaró: “No es que el mundo haya perdido su capacidad de sorprenderte… es que TÚ te desconectaste de ella”.
Como solución, la autora sugiere que tal vez no se necesitan más experiencias, sino más presencia en las que ya se tienen. Su conclusión es que “no necesitas una vida extraordinaria, necesitas volver a sentir lo extraordinario”.
Esta reflexión parte de una frase que la autora leyó: “lo más elevado que puede alcanzar un ser humano es el asombro. Y si algo te asombra… valóralo, porque no puedes obtener nada superior”.