París, 01 de junio de 2026.- Las celebraciones por la segunda Champions League del Paris Saint-Germain derivaron en disturbios en Francia la noche del sábado, dejando un saldo de un muerto, un herido grave y cientos de detenidos. Un joven de 24 años falleció en un accidente de moto durante los altercados, mientras que otro de 17 años permanece en coma tras ser apuñalado en una pelea en el centro de la capital.
Las autoridades reportaron 780 detenidos en todo el país. De esta cifra, 457 quedaron bajo custodia policial por atentar contra las fuerzas del orden, destrozar mobiliario urbano o portar armas y munición. Los enfrentamientos entre hinchas y policías dejaron además 219 heridos. En uno de los incidentes, un conductor perdió el control de su vehículo y se estrelló contra una terraza, provocando varios heridos.
Los problemas se concentraron principalmente en el Parque de los Príncipes, estadio del PSG, y en los Campos Elíseos, donde se aglomeraron unas 20.000 personas tras el partido. Se registraron numerosos incidentes en 71 ciudades y saqueos de comercios en 15 de ellas. Para los festejos, el Ministerio del Interior movilizó a unos 6.000 policías y gendarmes, dentro de un despliegue total de 22.000 agentes en todo el país.
El presidente Emmanuel Macron condenó los hechos: “Hemos visto escenas de violencia que son inaceptables. No quiero que nos acostumbremos a esto en París ni en Francia”. El mandatario fue enfático al señalar: “Eso no es fútbol, ni es deporte y seremos inflexibles con ello. Estamos hartos”. Por su parte, Laurent Nuñez, funcionario del gobierno, declaró que “la situación estuvo globalmente bajo control”.
A pesar de los disturbios, unos 90.000 aficionados recibieron a los campeones en el Campo de Marte, a los pies de la Torre Eiffel, sin incidentes y en un ambiente festivo. Macron también destacó el logro deportivo del club, “junto con el Real [Madrid], uno de los pocos clubes en ganar dos Champions seguidas”, y elogió al entrenador Luis Enrique como un “director de orquesta extraordinario”.
En comparación con 2025, cuando las celebraciones por la primera Champions del PSG dejaron dos muertos y 592 detenidos, este episodio marcó un aumento en el número de arrestos pero mantuvo un saldo fatal menor.