Ciudad De México, 10 de junio de 2026.- A menos de 48 horas de la inauguración del Mundial de Futbol de la FIFA, la transmisión pública de los partidos en México presenta un escenario desigual marcado por los costos de los derechos audiovisuales y las restricciones impuestas por el organismo rector. Mientras que Guadalajara, Monterrey y Ciudad de México ofrecerán pantallas gigantes en plazas públicas para transmitir gratuitamente la inauguración y los encuentros, principalmente de la Selección Mexicana, otras entidades han decidido no invertir debido a las altas cifras exigidas.
La transmisión de los partidos oficiales conlleva un costo que las entidades que proyectarán los encuentros han debido cubrir directamente a la federación. En el sector privado, restaurantes y otros establecimientos que deseen mostrar los juegos en sus locales están obligados a cubrir un permiso especial y los derechos correspondientes. El costo de este permiso varía entre 5 mil y 23 mil pesos, o más, dependiendo de la capacidad del inmueble.
Ante este panorama, algunas autoridades locales optaron por no instalar pantallas en espacios públicos. La alcaldesa de Mérida, Cecilia Patrón, informó que “debido a los altos costos de los derechos para la transmisión de las actividades del Mundial de manera pública, no se instalarán pantallas para que la población disfrute de manera gratuita de la inauguración o partidos”. La funcionaria señaló que ese dinero se invertirá en obra pública, como pozos y bacheo, aunque aclaró que sí habrá actividades relacionadas con el evento para unirse al espíritu mundialista.
En Sinaloa, la situación se define por restricciones de autorización. Adalay Montoya Castro, directora de Turismo de Culiacán, informó que la capital sinaloense no fue incluida entre las sedes autorizadas para proyectar encuentros debido a las restricciones de derechos y convenios de la FIFA. Montoya Castro explicó que “únicamente municipios como Mocorito y El Fuerte recibieron autorización para realizar transmisiones oficiales de los partidos, derivado de acuerdos entre la FIFA y los Pueblos Mágicos del país”.
Por su parte, en Toluca, Estado de México, fueron los propios dueños de bares y restaurantes quienes eligieron no realizar transmisiones de los partidos de México o de la inauguración ante los altos costos impuestos por la FIFA. Christian Muñoz Tapia, presidente de la Cámara de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en la entidad, indicó que “al menos entre el 30 al 40% de restauranteros verá” afectados por esta decisión de no adquirir los derechos.