Ciudad De México, 27 de junio de 2026.- La Guardia Revolucionaria iraní afirmó este sábado que atacó posiciones de las fuerzas estadounidenses cerca del estrecho de Ormuz. La organización militar declaró que la ofensiva fue una respuesta directa al bombardeo realizado el viernes por la noche por el Ejército de Estados Unidos contra instalaciones militares iraníes en la costa sur del país.
Según la cadena de eventos descrita en los reportes, el bombardeo estadounidense fue a su vez una represalia por un ataque perpetrado el jueves por Irán contra el buque mercante M/V Ever Lovely, con bandera de Singapur. Este incidente ocurrió mientras la embarcación abandonaba el estrecho de Ormuz frente a la costa de Omán. La Guardia Revolucionaria justificó su acción inicial argumentando que el buque navegaba por una ruta no autorizada en la zona.
En un comunicado, la Guardia Revolucionaria iraní stated: “La Armada de la Guardia Revolucionaria respondió a esta agresión atacando posiciones donde se encuentran desplegadas las fuerzas del Ejército terrorista de Estados Unidos”. Asimismo, la organización denunció que Washington violó el memorando de entendimiento firmado el pasado 17 de junio entre ambas partes, cuyo objetivo era poner fin a la guerra y reabrir el estrecho.
Sobre la jurisdicción en la zona, la Guardia Revolucionaria citó: “De acuerdo con la cláusula 5 del memorando de entendimiento de Islamabad, la organización y el control del tránsito en el estrecho de Ormuz corresponden a la República Islámica de Irán. Sin embargo, Estados Unidos intentó incumplir ese compromiso mediante diversas provocaciones, por lo que recibió la respuesta correspondiente”. El ataque del jueves contra el buque mercante fue registrado como la primera acción militar en la zona desde la firma de dicho acuerdo.
Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) emitió una declaración sobre el incidente inicial, indicando que el ataque iránico del jueves “violó claramente el alto el fuego” y “socavó la libertad de navegación” en el estrecho de Ormuz, marcando un punto de tensión crítico en la aplicación del reciente acuerdo de paz.