Ciudad De México, 02 de julio de 2026.- Ex trabajadores de Altos Hornos de México (AHMSA) rechazaron la venta del 50 por ciento de los activos que la siderúrgica poseía en la ferroviaria Línea Coahuila-Durango. La operación fue concretada por el síndico de la quiebra, Víctor Manuel Aguilera, por un monto de 48 millones de pesos.
Los obreros, quienes exigen desde hace tres años y medio el pago de salarios y liquidaciones tras la bancarrota de la empresa, consideraron que la transacción se realizó por un importe inferior al valor real de los activos. Julián Torres Ávalos, presidente del Grupo Defensa Laboral de Trabajadores de AHMSA, declaró: “Es una burla la venta en 48 millones de pesos; la maquinaria vale 10 veces más”.
La venta permite que Industrias Peñoles, mediante su filial Química Magna, logre el control total de la ferroviaria al adquirir el 50 por ciento restante de las acciones, dado que ya era propietaria de la otra mitad. La empresa Línea Coahuila-Durango fue creada en los años 90 como una sociedad entre AHMSA y Peñoles. Aunque existía un recurso legal de Banca Afirme, uno de los acreedores en el proceso de subasta, que impedía la transacción, este quedó superado tras presentar un desistimiento.
Desde el año pasado, el juzgado autorizó la venta bajo el argumento de que la ley permite hacerlo en bienes que no sean esenciales para la producción. De acuerdo con la normativa, el síndico puede solicitar al juez autorización para vender un bien mediante un procedimiento distinto a la subasta si demuestra que obtendrá un mayor valor. Sin embargo, los trabajadores temen que esta venta disminuya los recursos disponibles al finalizar el procedimiento y afecte el pago íntegro de sus adeudos laborales.
Los activos vendidos no solo incluyen la red ferroviaria, sino también equipos, góndolas, tanques, plataformas y cabuses. Los obreros entregaron un oficio al juzgado Segundo de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles y a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social para solicitar que las autoridades investiguen la venta y exigieron acceso al avalúo realizado por el síndico. Asimismo, rechazaron la venta de otros bienes del interior de la acerera en Coahuila antes de que concluya el proceso de subasta, pues consideran que la operación perjudica sus derechos como acreedores laborales.