Ciudad de Mexico, 08 de julio de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó las declaraciones del exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, quien negó cualquier participación de agencias estadounidenses en la captura de Ismael ‘El Mayo’ Zambada. Sheinbaum elevó el tono contra Estados Unidos al acusar que Salazar pudo haber mentido al Gobierno de México sobre la captura y traslado del narcotraficante hace casi dos años.
“Es que tienen un avión expuesto como un triunfo de ellos, como una operación de ellos. El embajador de Estados Unidos en México, en su momento, dijo que no había participación y hoy tienen un avión expuesto como si fuera parte de una operación del FBI. Entonces, el tema es: ¿mintió? Hasta ahora parece que sí, que sí nos dijeron mentiras al Gobierno de México”, sostuvo la mandataria.
Sheinbaum recordó que la administración de Andrés Manuel López Obrador solicitó en diversas ocasiones información sobre las circunstancias de la detención de Zambada. La respuesta pública ofrecida entonces por Salazar fue que ninguna dependencia de seguridad estadounidense había intervenido en el operativo. El 9 de agosto de 2024, la Embajada de EU aseguró: “No fue nuestro avión, ni nuestro piloto, ni nuestra gente”, al indicar que el piloto no era ciudadano americano ni empleado del gobierno estadounidense.
Sin embargo, Sheinbaum señaló que recientes revelaciones periodísticas apuntan a una versión distinta. La presidenta hizo referencia a reportes que indican que el avión en el que llegaron a territorio estadounidense dos integrantes de la delincuencia organizada estaría relacionado con un operativo atribuido por el FBI, así como a la exhibición de dicha aeronave en un museo de Nuevo México con permiso de esa agencia. “Si el FBI se atribuye el operativo y anteriormente se aseguró que ninguna agencia estadounidense participó, entonces surge una pregunta inevitable: ¿quién dijo la verdad?”, preguntó Sheinbaum.
La jefa del Ejecutivo dijo que fue a partir de la difusión de la información de Pie de Nota que se pidió información al gobierno de Estados Unidos. Sheinbaum ofreció el lunes presentar “una línea de tiempo” de lo sucedido en Sinaloa desde el año 2000, con énfasis en las semanas posteriores al secuestro de Zambada, aunque no presentó pruebas, solo dichos. Asimismo, negó que los gobiernos morenistas tengan pacto con los carteles de la droga y afirmó que México “no se siente presionado por EU y responde con dignidad”.
Respecto a las posibles acciones legales, Sheinbaum dijo que serán la Cancillería y la Fiscalía General de la República (FGR) quienes determinarán qué hacer si se comprueba la autoría del FBI en el secuestro, resbalando a la FGR la responsabilidad de informar sobre las medidas a tomar. Por su parte, la Cancillería informó que ha reservado por cinco años toda la documentación relacionada con las comunicaciones entre México y Estados Unidos sobre los señalamientos de asociación con el narco de Rubén Rocha Moya y otros funcionarios.
La Secretaría de Relaciones Exteriores justificó esta decisión argumentando que hacer pública la información “podría afectar la confianza y la confidencialidad necesarias para el intercambio de información entre autoridades de ambos países”. Este reclamo presidencial ocurre en un momento de tensión bilateral, marcado por la evaluación del tratado comercial con EU y Canadá, y la solicitud estadounidense para extraditar funcionarios mexicanos presuntamente ligados al Cartel de Sinaloa.
El señalamiento ocurre antes de la publicación del libro de memorias de Salazar, ‘Borderlands: My Fight for an Inclusive America’, previsto para el 28 de julio. De acuerdo con adelantos, Salazar sostiene que López Obrador estaba preocupado por la información que ‘El Mayo’ pudiera entregar a autoridades estadounidenses. El especialista Raúl Benítez Manaut consideró que Salazar pudo no haber tenido información completa sobre la captura en ese momento, al tratarse de un operativo confidencial.