MEX7371. METAPA DE DOMÍNGUEZ (MÉXICO), 07/07/2026.- Fotografía de pupas para la creación de moscas estériles, este martes en el municipio Metapa de Domínguez en Chiapas (México). La planta de moscas estériles forma parte de la estrategia conjunta de México y Estados Unidos para contener el avance del gusano barrenador, un parásito cuyas larvas se alimentan del tejido vivo de animales de sangre caliente, principalmente ganado. EFE/ Juan Manuel Blanco
Metapa De Domínguez, 08 de julio de 2026.- Una planta de producción de moscas estériles inició operaciones el 28 de junio de 2026 en el municipio de Metapa de Domínguez, Chiapas, con el objetivo de combatir la plaga del gusano barrenador y facilitar la reapertura de la frontera para las exportaciones de ganado mexicano hacia Estados Unidos.
El proyecto, impulsado con una inversión binacional de México y Estados Unidos por 57 millones de dólares, busca brindar confianza al Gobierno estadounidense para reanudar el comercio. Humberto Gómez Velásquez, coordinador del proyecto, señaló que la iniciativa “brindará la confianza al país vecino para la reapertura de la frontera”.
Para mediados de julio de 2026, la planta producirá las primeras 28 millones de moscas estériles cada semana, con la meta de alcanzar una producción semanal de cien millones de ejemplares a finales de 2026. Esta instalación se sumará a los otros cien millones de moscas disponibles provenientes de la planta de producción de Pacora, en Panamá.
Sobre la logística de distribución, Gómez Velásquez detalló: “Nosotros empezaremos a adicionar a las moscas de Panamá. Estaremos enviando 1.5 millones de moscas diariamente al centro de empaque, ya sea a (la ciudad mexicana de) Tampico o Texas (EE.UU.)”.
El coordinador explicó que “el proceso de erradicación tiene que venir desde el norte del continente -el sur de Estados Unidos y el norte de México-” mediante un barrido con la dispersión de moscas estériles. La planta ya ha recibido su primer material biológico, que funge como pie de cría para iniciar la colonia.
En el lugar trabajan científicos e ingenieros mexicanos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, quienes se encuentran en la creación de una nueva cepa de mosca en México. José Luis Quintero funge como coordinador operativo del proyecto Moscas.