Por Redacción
Ciudad De México, 23 de marzo de 2026.- La 89a Convención de la Asociación de Bancos de México (ABM) concluyó este lunes con acuerdos clave para impulsar la economía nacional, destacando el compromiso del sector financiero de elevar la cartera crediticia del 38% al 45% del Producto Interno Bruto (PIB) para el año 2030. El evento, celebrado en la capital del país, contó con la participación de la presidenta Claudia Sheinbaum, la gobernadora del Banco de México, Victoria Rodríguez Ceja, y líderes de las principales instituciones bancarias como Emilio Romano, CEO de Bank of America y presidente de la ABM, así como representantes de HSBC, Banamex, BBVA y Bx+.
Durante la clausura de la convención, Victoria Rodríguez Ceja anunció la puesta en marcha de una consulta pública destinada a reformar la regulación sobre transferencias electrónicas. Asimismo, se estableció que será obligatorio el pago de gasolina y de casetas en carreteras mediante transferencias o tarjeta, como parte de los esfuerzos para avanzar en el sistema de pagos digitales y fortalecer la inclusión financiera.
La presidenta Claudia Sheinbaum, quien participó activamente en el foro, colocó en el centro del debate la relación entre la estabilidad macroeconómica y la justicia social, temas que marcaron la tensión estructural de la economía mexicana discutida durante los paneles. El consenso entre los asistentes fue claro respecto a la necesidad de que México crezca, enfrentando desafíos internos como la informalidad y la inseguridad, así como la incertidumbre externa.
Emilio Romano, en su calidad de presidente de la ABM, lideró las discusiones junto a otros ejecutivos como Jorge Arce de HSBC, Manuel Romo de Banamex, Eduardo Osuna de BBVA y Tomás Ehrenberg de Bx+, quienes ratificaron la meta crediticia como un eje central para el desarrollo del sector privado. Las fuentes indicaron que la convención resultó un éxito al lograr acuerdos importantes para la modernización del sistema financiero.
Este encuentro anual reafirma la coordinación entre el gobierno federal y el sector bancario para alinear estrategias de crecimiento económico hacia la próxima década. Los acuerdos alcanzados buscan no solo incrementar el volumen de crédito, sino también digitalizar los medios de pago para reducir la dependencia del efectivo en transacciones cotidianas y de infraestructura vial.