Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- La Cruz Roja Mexicana anunció este sábado el cierre temporal de sus servicios de emergencia en Ciudad Victoria y ocho municipios periféricos de Tamaulipas debido a una severa crisis financiera que incluye dos quincenas sin pagar a sus 183 trabajadores y el incumplimiento de pagos a proveedores de insumos médicos y combustibles. La decisión, comunicada oficialmente por la institución, se atribuye a una disminución considerable en donativos y a la detección de anomalías administrativas, lo que ha impedido la operación de ambulancias y servicios médicos.
En conferencia de prensa, coordinadores de la delegación afectada detallaron que los 183 empleados de nómina llevan más de un mes sin recibir su salario, situación que volvió insostenible la prestación del servicio. Los municipios donde también se suspendieron las actividades son Aldama, Altamira, Llera, Miguel Alemán, Soto la Marina, Tula, Xicoténcatl y Tampico.
La institución señaló que, además de la deuda con el personal, existen pagos pendientes con proveedores de insumos médicos, combustible para las ambulancias y servicios de mantenimiento de la flota vehicular. Esta falta de recursos ha imposibilitado garantizar las condiciones mínimas de seguridad y operatividad para atender emergencias.
Como parte de las medidas para atender la crisis, la Cruz Roja informó que se removió al titular de la delegación en Ciudad Victoria, aunque no especificó su identidad. La institución aseguró que se están realizando auditorías internas para esclarecer el origen de las anomalías administrativas que contribuyeron al descalabro financiero.
El cierre deja a una amplia región de Tamaulipas sin el servicio de ambulancia y atención prehospitalaria de la Cruz Roja, trasladando la carga de las emergencias al sistema de salud público y a otras instituciones privadas. No se ha dado a conocer un tiempo estimado para la reanudación de las operaciones, lo que genera incertidumbre entre la población.
Esta situación refleja la vulnerabilidad financiera de muchas delegaciones de la Cruz Roja en México, que dependen en gran medida de donativos privados y apoyos gubernamentales esporádicos. La crisis en Tamaulipas pone en evidencia la necesidad de un modelo de financiamiento más estable para garantizar la continuidad de estos servicios esenciales.