Ciudad De México, 02 de junio de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum defendió la soberanía nacional frente a lo que califica como injerencia de Estados Unidos, tras la solicitud de extradición del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios. La mandataria subrayó que son tiempos de defender la patria frente a campañas de mentiras y de odio promovidas desde el exterior.
“Hay que tenerlo claro: primero vienen por unos y luego por otros hasta que las oficinas del Departamento de Justicia se vuelven el principal elector en México. Eso no lo podemos permitir”, afirmó Sheinbaum. La presidenta enfatizó que su gobierno no aceptará que instancias extranjeras determinen el rumbo político del país, aunque aclaró: “nunca defenderemos la corrupción ni la colusión con el crimen, para eso están las instituciones del Estado: la fiscalía general de la República y el Poder Judicial”.
El discurso de la presidenta, pronunciado el domingo en el monumento a la Revolución, marca una nueva etapa en las relaciones con el gobierno de Estados Unidos y los sectores cercanos a Donald Trump. En respuesta, el embajador Ron Johnson declaró que “la lucha contra los cárteles debería unirnos, no dividirnos”, agregando que convertir el desafío compartido de seguridad en una disputa política representa una oportunidad perdida para fortalecer la asociación entre ambos países.
Por otro lado, la diputada española conservadora Cayetana Álvarez de Toledo opinó que la verdadera amenaza a la soberanía mexicana no proviene del exterior, sino de factores internos. “Lo que amenaza la soberanía de los mexicanos son tres flagelos internos y corrosivos: el crimen organizado, el populismo autoritario y la mentalidad de dependencia”, señaló la legisladora.
En el ámbito judicial, el general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, compareció ante la corte del Distrito Sur de Nueva York para formalizar el inicio de su proceso penal. Mérida Sánchez, quien se entregó a las autoridades estadunidenses el 11 de mayo, enfrenta una segunda audiencia preliminar donde la jueza federal Katherine Polk Failla calificó como abundante el caudal probatorio presentado por la fiscalía.
El fiscal David Robles informó a la jueza que la evidencia que se compartirá con la defensa incluye pruebas particulares sobre Medina, así como algunas que aplican a los 10 acusados del caso. El general es acusado de conspiración para la importación de drogas, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y de recibir sobornos mensuales de hasta 100 mil dólares de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, líder de la facción Los Chapitos del cártel de Sinaloa, entre 2023 y 2024.
Tanto Mérida Sánchez como Rubén Rocha Moya y los otros ocho implicados son acusados de participar en una asociación delictuosa con el cártel para importar cantidades masivas de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina desde México a Estados Unidos. La jueza Polk Failla ordenó que las partes se encuentren de nuevo en la próxima audiencia de procedimiento el 4 de agosto.