Por Redacción
Copainalá, 22 de marzo de 2026.- Vecinos de la comunidad de Copainalá denunciaron a estudiantes de la Facultad de Estudios Agropecuarios de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) por la presunta muerte de una perrita callejera identificada como ‘La Wera’. Los hechos han generado indignación en redes sociales y la intervención de grupos animalistas que exigen justicia por el fallecimiento del animal tras ser sometido a una intervención quirúrgica dentro de las instalaciones universitarias.
De acuerdo con testimonios recogidos en la localidad, la perra fue capturada y trasladada a la Facultad de Estudios Agropecuarios, donde le fue extirpada la vesícula y parte del intestino. Tras la operación, el animal murió. La versión que circula en plataformas digitales señala que la muerte ocurrió con el fin de aprobar una materia, aunque esta afirmación forma parte del contexto de la reacción pública y no ha sido confirmada oficialmente como el motivo académico del procedimiento.
Ante el escándalo, la Universidad Autónoma de Chiapas emitió un comunicado en el que lamentó la muerte de ‘La Wera’. La institución precisó que el suceso no está alineado con sus principios de Bioética y bienestar animal. Asimismo, anunció que se ha abierto un expediente para investigar los hechos y se implementaron medidas cautelares mientras se determina la responsabilidad de los involucrados.
La denuncia ciudadana ha sido respaldada por rescatistas y colectivos defensores de los animales, quienes se sumaron a las exigencias de que se apliquen sanciones correspondientes. En sus declaraciones, estos grupos calificaron las prácticas descritas como actos de crueldad y no como métodos educativos válidos, cuestionando los protocolos de enseñanza aplicados en la formación de los futuros médicos veterinarios.
Hasta el momento, la investigación interna de la UNACH sigue en curso y no se han divulgado las identidades específicas ni el número exacto de estudiantes señalados. Tampoco se han detallado los resultados finales del expediente abierto ni las posibles acciones legales que podrían emprender las autoridades locales o federales derivadas de este caso.
El caso pone de manifiesto la tensión existente entre las prácticas académicas tradicionales y las normas contemporáneas de protección animal, desatando un debate público sobre los límites éticos en la educación superior. La comunidad de Copainalá y los colectivos nacionales mantienen la expectativa de que la universidad aclare los hechos y garantice que no se repitan situaciones de este tipo.