TEHRAN (IRAN(Islamic Republic Of)), 21/03/2026.- Iranian security forces personnel stand guard during the funeral ceremony of former Iranian Revolutionary Guard Corps (IRGC) spokesman Ali Mohammad Naini after Eid al-Fitr's prayer ceremony in Tehran, Iran, 21 March 2026. A joint Israeli and US military operation continues to target multiple locations across Iran since the early hours of 28 February 2026. (Teherán) EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH
Por Redacción
Teherán, 22 de marzo de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió un ultimátum de 48 horas hacia Irán para que cese el bloqueo del Estrecho de Ormuz, mientras las autoridades iraníes respondieron con amenazas de movilizar nuevas armas avanzadas. La confrontación ha provocado una crisis energética global con el precio del petróleo alcanzando máximos históricos cerca de 112 dólares por barril.
El Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas iraníes, a través de su portavoz Ebrahim Zolfaghari, confirmó la postura de Teherán de mantener el control sobre el paso marítimo. El estrecho de Ormuz representa una ruta crítica por donde transita el 20% de las exportaciones globales de crudo, y su cierre ha generado una pérdida de oferta estimada en 11 millones de barriles por día.
El precio del Brent se situó en 112.91 dólares, reflejando la volatilidad en los mercados energéticos ante la escalada de tensiones. La Agencia Internacional de la Energía (IEA), dirigida por Fatih Birol, anunció la liberación récord de 400 millones de barriles de reservas estratégicas para mitigar el impacto en el suministro global.
Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento iraní, declaró públicamente mediante la red social X la determinación del gobierno de defender la soberanía nacional frente a las presiones externas. Las autoridades de ambos países han mantenido un intercambio de declaraciones que aumenta la incertidumbre en la región.
La crisis ha colocado a la comunidad internacional en alerta por las posibles consecuencias económicas y geopolíticas del conflicto. El ultimátum estadounidense establece un plazo perentorio para la desescalada, mientras Irán sostiene su posición sobre el control del estrecho como medida de presión estratégica.
Los analistas energéticos prevén que la situación permanezca volátil durante las próximas 48 horas, periodo en el cual se definirá el curso de las negociaciones o acciones militares. La liberación de reservas por parte de la IEA busca estabilizar los mercados mientras se resuelve la confrontación diplomática.
El conflicto pone en riesgo la estabilidad del suministro energético mundial y marca un punto crítico en las relaciones entre Washington y Teherán. Las próximas horas serán determinantes para evaluar si se logra una solución diplomática o si la escalada continúa con consecuencias imprevisibles para la economía global.