Viña Del Mar, 23 de junio de 2026.- El 7 de junio de 1962, en el marco de la Copa del Mundo celebrada en Chile, se disputó en la cancha de Viña del Mar un partido entre México y Checoslovaquia que terminó tres a uno a favor de la escuadra mexicana. Este resultado constituyó la primera victoria de México en las justas mundialistas.
Pese a la derrota, Checoslovaquia pasó a la siguiente ronda y terminó subcampeón del torneo. Durante el encuentro, al minuto 39, los checos elaboraron una jugada que derivó en una falta a su favor, provocando aspavientos de los delanteros Adamec y Scherer contra los defensas Cárdenas y Del Muro.
Desde la banca mexicana, comandada por Ignacio Trelles, alguien trató de defender a los jugadores nacionales y gritó ‘¡comunistas!’ a los artilleros checoslovacos. Este incidente ocurrió en un contexto geopolítico tenso; en enero de 1962, México fue el único país que se opuso a la expulsión de Cuba de la OEA, nación que se había definido como socialista en 1961 tras el triunfo de la revolución de 1959.
Poco después del Mundial, en octubre de 1962, ocurrió la Crisis de los Misiles, evento que redefinió el panorama mundial y, en América Latina, acicateó el miedo a la revolución cubana. Como consecuencia, en la región se construyó la Doctrina de la Seguridad Nacional y se ahondó la etapa de golpes de Estado y dictaduras militares entre 1954 y 1989.
En medio de este escenario de inestabilidad política impulsada por el anticomunismo, México fue la excepción a los golpes de Estado en la región.