Ciudad de Mexico, 13 de junio de 2026.- En 1986, la relación entre México y Estados Unidos se tensó por razones similares a las actuales, un periodo marcado por el cierre de la frontera norte y la ausencia de un embajador estadounidense durante casi medio año.
El contexto de esa época incluyó la publicación, el 15 de mayo de 1984, de un reportaje en el Washington Post por Jack Anderson, donde se afirmó que el presidente Miguel de la Madrid, quien promovía una “renovación moral”, había desviado 162 millones de dólares a sus cuentas personales. Esta nota apareció un día antes de que De la Madrid hablara frente al Congreso de Estados Unidos.
John Gavin, entonces embajador en México, organizó una reunión el 31 de agosto de 1984 en Hermosillo, Sonora, con la elite de Acción Nacional, el arzobispo Carlos Quintero Arce, líderes empresariales y políticos de derecha de Sonora, Chihuahua y Baja California. El objetivo del encuentro era presionar a México para cambiar su política de mediación en Centroamérica en el Grupo Contadora, dar acceso a petroleras a yacimientos del sureste y que el PRI dejara el monopolio del poder.
Las acusaciones se agravaron tras el asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena en Jalisco, hecho que Gavin atribuyó a todo el sistema político mexicano y al Ejército. Años más tarde se supo que la CIA había cometido el crimen para ocultar la trama corrupta de Ronald Reagan, quien buscaba hacer “grande otra vez a America”, al vender armas a Irán y financiar ilegalmente la contrainsurgencia en Nicaragua.
Estas acusaciones de narcotráfico contra el gobierno de Miguel de la Madrid cambiaron la relación bilateral e inauguraron la era de la “certificación” de drogas por parte de Estados Unidos. La crisis diplomática llevó a John Gavin a renunciar a la embajada en abril y marcharse en junio; México no aceptó un nuevo representante hasta noviembre.
En comparaciones retrospectivas sobre el clima político, se han citado frases como “toda una cultura” atribuida a Peña Nieto, mientras se contrastan las estrategias de mandatarios como Reagan y Donald Trump bajo el lema de hacer “grande otra vez a America”.