Por Redacción
Washington Dc, Estados Unidos, 17 de marzo de 2026.- Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, se reunió este lunes con el administrador de la DEA, Terrance Cole, en Washington D.C., con el objetivo declarado de fortalecer la cooperación bilateral para combatir el narcotráfico y el tráfico de armas. El encuentro, que sigue la instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum, busca afianzar la colaboración en un contexto de tensión por las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre posibles acciones unilaterales contra los cárteles mexicanos.
Tras la reunión, García Harfuch destacó en sus redes sociales la importancia de la cooperación para “frenar el tráfico de armas hacia nuestro país y disminuir la violencia con detenciones relevantes”. Por su parte, la DEA emitió un comunicado señalando que Cole discutió la “colaboración transfronteriza en la lucha contra el narcotráfico y la creación de comunidades más seguras a ambos lados de la frontera”.
El análisis periodístico de Jesús Esquivel para Aristegui Noticias apunta a que la visita busca “enmendar” la relación y ofrecer cooperación, ante el temor del gobierno mexicano de que Trump actúe de manera unilateral. Esta reunión ocurre tras un período de enfriamiento en la relación entre México y la DEA durante la administración anterior de Andrés Manuel López Obrador.
Como contexto de la colaboración reciente, se mencionó un operativo que resultó en el aseguramiento de 270 kilogramos de fentanilo, equivalentes a unas 14 millones de dosis, la detención de seis personas y el desmantelamiento de un laboratorio clandestino y una bodega. La agenda completa de la visita de García Harfuch y los detalles específicos de los acuerdos alcanzados en la reunión no fueron revelados.
El encuentro subraya la compleja dinámica de la seguridad compartida en la región, donde la presión política en Estados Unidos por resultados tangibles contra el flujo de drogas se encuentra con la postura mexicana de soberanía y cooperación institucional. El futuro de esta colaboración podría definir las estrategias de seguridad en la frontera durante los próximos años.