Por Redacción
Ciudad de Mexico, 16 de marzo de 2026.- La escalada del conflicto en Oriente Próximo ha provocado un aumento significativo en los precios del petróleo, con el barril Brent superando los 105 dólares, lo que llevó a la Agencia Internacional de la Energía (AIE) a anunciar la liberación inmediata de 400 millones de barriles de reservas estratégicas para estabilizar el mercado. El cierre del Estrecho de Ormuz por parte de Irán, por donde transitaba aproximadamente 20% del crudo mundial, y los recientes ataques con drones en Kuwait han exacerbado la tensión en los mercados energéticos globales.
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, declaró que prevé una reducción del precio de la gasolina por debajo de 3 dólares por galón para el verano, aunque condicionó esta proyección al fin del conflicto con Irán. Actualmente, el precio promedio de la gasolina en EE.UU. se ubica en 3.70 dólares por galón, según datos del 15 de marzo.
La situación se agravó tras los ataques del 28 de febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel atacaron objetivos iraníes resultando en el asesinato del líder supremo Alí Jameneí. En respuesta, Irán cerró el estratégico Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas de transporte de crudo a nivel mundial.
Kuwait reportó incidentes de seguridad adicionales, donde su Ministerio de Defensa detectó al menos 14 drones enemigos que violaron el espacio aéreo kuwaití. Tres de estos drones impactaron el Aeropuerto Internacional de Kuwait, causando daños en el sistema de radar, según declaró un portavoz oficial.
La liberación de reservas por parte de la AIE busca contener la escalada de precios que afecta a economías de todo el mundo. España ya confirmó que aportará 11.5 millones de barriles de sus reservas estratégicas como parte de este esfuerzo coordinado internacional.
El mercado petrolero enfrenta su mayor crisis desde 2022, con analistas advirtiendo que la estabilización dependerá de la pronta resolución del conflicto y la reapertura de las rutas de transporte marítimo en el Golfo Pérsico. La incertidumbre geopolítica mantiene en vilo a los mercados financieros y amenaza con impactar la recuperación económica global.