Por Redacción
Ciudad de Mexico, 18 de marzo de 2026.- El Colegio de Ingenieros Civiles de Tijuana (CICTAC) alertó sobre graves problemas de movilidad e infraestructura en la ciudad fronteriza, señalando específicamente fallas en el viaducto elevado construido por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y el desarrollo urbano no planificado en la zona de Santa Fe, al sur de Tijuana. Las declaraciones surgieron durante una conferencia de prensa realizada el 17 de marzo, donde los especialistas expusieron que la Sedena omitió realizar “ingeniería de detalle” para el viaducto, lo que habría provocado un deslizamiento en el Cañón Zapata que dañó dos predios.
Francisco Franco, presidente del CICTAC y especialista en geotecnia, difirió explícitamente del dictamen del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) que deslindó a la obra del deslizamiento. “A la Sedena le faltó hacer ingeniería de detalle para el viaducto elevado”, afirmó Franco durante la conferencia, atribuyendo directamente el movimiento de tierra a deficiencias en la planeación de la obra militar.
Por su parte, Guillermo Willys, integrante del colegio y especialista en movilidad, calificó a Santa Fe como “un ejemplo incluso a nivel nacional de cuestiones que no se deben hacer en temas de movilidad y de infraestructura vial”. Willys señaló la falta de interconexión de bulevares, la densificación acelerada en los últimos 10 años y la ausencia de opciones de transporte público y movilidad activa como los principales problemas de la zona.
Los ingenieros citaron datos del Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO) de 2015 que ubican a Tijuana como la quinta ciudad en México con mayores pérdidas económicas por tránsito vehicular, con un monto anual de 2,775 millones de pesos. Según estas cifras, cada ciudadano pierde hasta 76 horas al año atrapado en el tráfico, situación que se agrava en zonas como Santa Fe y en puntos críticos como el Cañón del Matadero, relacionado con el viaducto elevado.
El CICTAC también mencionó problemas estructurales y de servicios, incluyendo infraestructura hidrosanitaria colapsada que requiere atención urgente. Las críticas se enmarcan en un contexto de crecimiento urbano acelerado en Tijuana sin la debida planeación de movilidad, generando no solo congestionamientos sino también riesgos de seguridad para la población.
Hasta el momento, la Sedena no se ha pronunciado sobre las acusaciones del colegio de ingenieros respecto a las omisiones en los estudios para el viaducto elevado. La controversia técnica entre el CICTAC y el Cenapred sobre las causas del deslizamiento en el Cañón Zapata podría requerir una revisión independiente para determinar responsabilidades en la obra de infraestructura.