Ciudad De México, 01 de abril de 2026.- La Guardia Revolucionaria de Irán afirmó que atacará desde este 1 de abril las oficinas en Medio Oriente de empresas tecnológicas estadounidenses como Microsoft, Apple y Google, a las que calificó de ‘compañías terroristas espías’. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) declaró que estas instituciones ‘ignoraron sus repetidas advertencias sobre la necesidad de detener las operaciones terroristas’.
Ante la inminencia de los ataques, la Guardia Revolucionaria recomendó a los empleados de estas instituciones que se alejen inmediatamente de sus lugares de trabajo para preservar sus vidas. En un comunicado más detallado, el CGRI aconsejó que ‘los residentes en las inmediaciones de estas empresas terroristas en todos los países de la región también deberán abandonar en un radio de un kilómetro y dirigirse a un lugar seguro’. La organización señaló que ‘dado que el elemento principal en el diseño y el seguimiento de los objetivos terroristas son las empresas estadounidenses de TI (tecnologías de la información) e IA (inteligencia artificial)… a partir de ahora las principales instituciones implicadas en operaciones terroristas serán nuestros objetivos legítimos’. La amenaza abarca instalaciones de casi una veintena de grandes empresas internacionales, incluidas también Meta, Boeing y Tesla.
En medio de esta escalada, Irán denunció una nueva ola de bombardeos por parte de Estados Unidos e Israel contra infraestructuras civiles, sanitarias e industriales en Teherán y otras ciudades, además de ataques en zonas residenciales, aunque sin víctimas mortales reportadas hasta ahora. Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump instó a sus aliados a actuar con ‘coraje’ y tomar el control del estrecho de Ormuz, aunque sugirió que, tras iniciar la ofensiva junto a Israel, Estados Unidos no tiene urgencia en reabrir el paso marítimo al estar menos expuesto al crudo de la región.
Trump afirmó que la guerra contra Irán no durará ‘mucho más’ y opinó que el Estrecho de Ormuz se abrirá ‘automáticamente’ tras la salida de Estados Unidos. ‘No vamos a estar allí mucho más tiempo. Ahora mismo les estamos dando una paliza’, dijo el mandatario, quien añadió: ‘Tienen que aprender a luchar por ustedes mismos. Los Estados Unidos de América no van a estar allí para ayudarles más’. El secretario de Defensa de EU, Pete Hegseth, aseguró que no se descarta ninguna opción, incluso un despliegue terrestre en Irán.
En otro frente del conflicto, el ministro israelí de Defensa, Israel Katz, dijo este martes que Israel controlará el sur del Líbano ‘hasta el río Litani’, lo que equivale a alrededor de un 8 % de la extensión de este país. Katz reiteró que los cientos de miles de desplazados del sur del Líbano no podrán regresar a sus casas ‘hasta que se garantice la seguridad’ de los habitantes del norte de Israel y que ‘todas las viviendas en las aldeas cercanas a la frontera’ serán demolidas siguiendo el modelo gazatí.
La violencia ha tenido repercusiones humanitarias y diplomáticas. La periodista estadounidense Shelly Kittleson fue secuestrada este martes por un grupo de hombres no identificados en el distrito de Karrada, en el centro de Bagdad, Irak; una persona con vínculos con la milicia proiraní Kataeb Hezbolá, presuntamente implicada, ha sido detenida. Asimismo, el papa León XIV expresó su esperanza de que la guerra pudiera terminar antes de Pascua e instó a los líderes mundiales a volver al diálogo.
En el ámbito deportivo, los jugadores y cuerpo técnico de Irán posaron antes de un partido amistoso contra Costa Rica con fotos de las víctimas de un ataque contra un colegio en la ciudad sureña iraní de Minab, ocurrido el 28 de febrero, que dejó al menos 170 muertos. The New York Times informó que conclusiones preliminares de una investigación militar estadounidense indican que un misil de crucero Tomahawk impactó en la escuela por error. Pese al conflicto, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, aseguró que ‘Irán estará en la Copa del Mundo’ y que sus partidos de fase de grupos se disputarán en suelo estadounidense.