Ciudad De México, 03 de junio de 2026.- Javier Aguirre propuso a los 17 dueños del fútbol mexicano realizar una concentración de más de 36 días antes de la Copa del Mundo, un plan que dio inicio el pasado 6 de mayo. El estratega lanzó en noviembre una reprimenda directa a una generación de futbolistas que veían como un calvario enfundarse el uniforme de la selección mexicana.
Antes de que iniciara el campamento, surgió tensión con el Toluca, equipo que no quería ceder a sus jugadores conforme al plan establecido, sino un par de días después. Esta situación llevó a Aguirre a dar un ultimátum: que fueran todos los convocados o se quedaban sin Mundial. El plan de concentración larga afectó a equipos como Chivas, que aportó cinco seleccionados, así como a Toluca con dos, Pumas y Cruz Azul.
“Es claro que hay jugadores que pueden y quieren, pero otros no pueden, no les alcanza”, declaró Aguirre sobre el proceso. El entrenador defendió su estrategia asegurando: “Este es un proyecto, no es un capricho, es un proyecto para buscar hacer un gran Mundial”.
Aguirre basa su enfoque en su propia experiencia como parte de la selección de 1986, la mejor participación de México en un Mundial al llegar a los cuartos de final. En aquella generación, que incluía a Hugo Sánchez, los jugadores pasaron más de tres meses concentrados bajo las órdenes del serbio Bora Milutinovic.
“No tengo mejor experiencia que el Mundial en mi casa”, afirmó el técnico. Respecto a la organización del torneo actual, Aguirre comentó: “Cuando vi el rol, el calendario, los partidos en casa, dije: ‘Está de pechito para no dejarla ir'”.