Houston, 15 de abril de 2026.- El juez encargado del caso de Alexandro Rovirosa canceló el proceso este martes en una audiencia celebrada en Houston, Texas, y ordenó la liberación del empresario. El magistrado registró un documento titulado ‘Memorándum y orden por la que se desestima la acusación y se concede la absolución’, citando como motivo principal la falta de pruebas para sustentar la condena debido a un problema con la traducción del español al inglés de los mensajes intercambiados con su socio, Mario Alberto Ávila Lizárraga.
De acuerdo con el fallo, el expediente demuestra que el Gobierno intencionalmente no llamó a los traductores como testigos. El documento judicial señala que, por esta razón, no se le brindó a Rovirosa la oportunidad de contrainterrogarlos antes o durante el juicio. El juez explicó en su resolución que cuando un traductor está involucrado, este puede convertirse en testigo si la traducción de un idioma extranjero es necesaria para probar los elementos del delito imputado.
La defensa de Rovirosa había alegado previamente que las pruebas fueron traducidas de forma incorrecta y que, al haber sido entregadas fuera de los plazos legales, violaban la Cláusula de Confrontación de la Sexta Enmienda de la Constitución estadounidense. Aunque la corte negó en su momento esta moción alegando la continuidad del juicio y la opción del acusado de presentar sus propias traducciones, el fallo final dio la razón a los argumentos sobre la imposibilidad de confrontar a los traductores.
En diciembre pasado, Rovirosa había sido declarado culpable de cuatro cargos de conspiración y prácticas corruptas en el extranjero. La acusación sostenía que pagó sobornos por 150.000 dólares a tres directivos de Pemex para manipular procesos de licitación y asegurarse contratos millonarios. Los mensajes intervenidos, cuya traducción fue el eje del conflicto, incluían frases como que debían cumplir el trato con los funcionarios.
En las comunicaciones, los acusados discutieron montos de soborno y llegaron a prometer regalos de lujo; en un punto, uno de los mensajes decía: Un Hublot como comisión, jaja. La trama de corrupción fue expuesta en agosto de 2026 por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, describiendo a Rovirosa y Ávila como un equipo de corruptores que durante años pagaron con dinero, relojes de lujo y viajes a altos cargos de la petrolera mexicana.
Tanto Rovirosa como Ávila son residentes legales en Estados Unidos desde 2016. Mientras el primero ha obtenido su absolución y liberación, su supuesto socio y también acusado en la misma causa, Ávila Lizárraga, sigue prófugo de la justicia.