Acapulco, 05 de abril de 2026.- Una mujer de 44 años identificada como Viridiana N., originaria de Chilpancingo, murió tras caer desde una altura de ocho metros en la Arena GNP, ubicada en la zona Diamante de Acapulco, durante el concierto de Edén Muñoz. La víctima, quien se encontraba acompañada de su esposo, resbaló con una lata de aluminio y cayó desde la zona Platino hasta el piso.
Pese a que paramédicos le brindaron primeros auxilios y la trasladaron a un hospital, posteriormente se confirmó su fallecimiento. Personal de la Fiscalía General del Estado acudió al nosocomio para realizar las diligencias correspondientes y deslindar responsabilidades, mientras que el cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense para practicar la necropsia de ley.
En otro incidente relacionado con la seguridad en eventos de entretenimiento, cuatro jóvenes resultaron lesionados la noche del 2 de abril durante la feria local en Ometepec, Guerrero, luego de que un juego mecánico presentara una falla mientras estaba en operación. Dos de los afectados fueron trasladados a la clínica del IMSS Bienestar de Ometepec y los otros dos recibieron atención en el sitio; ninguno se encuentra en estado crítico.
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de Guerrero informó que “personal del Centro de Atención a Emergencias Región Costa Chica se trasladó de inmediato al lugar para apoyar a las autoridades municipales y atender a los jóvenes lesionados”. Asimismo, la dependencia señaló que “el personal técnico realiza la inspección correspondiente para determinar las causas del suceso y garantizar que se cumplan las normas de seguridad necesarias”. De manera extraoficial, testigos indicaron que el accidente ocurrió mientras el operador aseguraba a los usuarios y un niño presuntamente accionó la atracción.
Por otro lado, en la Ciudad de México, una madre llamada Itzamara denunció mediante la red social X haber sufrido fracturas en tibia, peroné y calcáneo al deslizarse por una resbaladilla del juego infantil Jelly World, ubicado en el centro comercial Perisur. La mujer, quien se subió a la atracción con su bebé de 10 meses, requirió una operación donde le colocaron 16 tornillos.
Itzamara acusó que el servicio de Jelly World es “ineficiente” y no está capacitado para atender emergencias, describiendo la instalación como “muy inclinada”. La afectada exigió que “Perisur se haga cargo de su responsabilidad, cargo económicamente” de la operación y rehabilitación. En un mensaje dirigido a la administración del centro comercial, stated: “Agradezco el contacto. Debido a la gravedad de las lesiones sufridas dentro de sus instalaciones, este asunto será manejado por mi representación legal. Les pido que cualquier comunicación se realice a través de mi abogado. Quedo a la espera de que me indiquen un canal formal”.