Ciudad De México, 10 de abril de 2026.- Más de 80 organizaciones civiles criticaron el anuncio de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre la evaluación científica del fracking en México. Las agrupaciones consideran que la fracturación hidráulica ‘sustentable’ no existe, contradiciendo la postura gubernamental que abrió la puerta a la explotación de gas no convencional.
El gobierno federal planteó la posibilidad de explotar estos recursos mediante un comité científico que evaluará su viabilidad. Este movimiento representa un giro político que contrasta con el compromiso asumido previamente por la hoy presidenta de no permitir la explotación de hidrocarburos mediante fracking en el país.
Sheinbaum defendió la apertura al uso de estas tecnologías argumentando que son necesarias para fortalecer la soberanía nacional. “Hay que estar abiertos a estas nuevas tecnologías para fortalecer la soberanía nacional (…). Son nuevas tecnologías de explotación con menores impactos ambientales que nos abren la posibilidad de utilizar ese gas”, aseguró la mandataria, quien diferenció estas técnicas del fracking tradicional descartado por sus graves impactos.
En respuesta, las organizaciones civiles señalaron que “‘Fracking sustentable’ suena prometedor ‘pero no existe'”. Además, advirtieron que “la soberanía energética no se logrará a través de la extracción de las reservas menguantes de gas en México. Aún cuando se pudiera extraer todo el gas que hay en nuestro subsuelo, este sería insuficiente para abastecer la creciente demanda de gas fósil”.
La evidencia sobre los peligros de esta práctica ha sido compilada por científicos independientes de Estados Unidos desde hace 15 años. En 2023 se reunieron más de 2,300 estudios publicados que muestran un sólido consenso sobre los riesgos. Al respecto, científicos independientes afirmaron: “Los riesgos y los daños del fracking para la salud pública y el clima son reales y van en aumento”.
Respecto a las alternativas ambientales mencionadas, el uso de agua residual tratada, agua congénita o agua de mar para fracking no se ha vuelto una práctica común debido a sus elevados costos, que oscilan entre 5 y 10 millones de dólares por instalación. Por otro lado, las proyecciones de producción de gas fósil del Plan Estratégico de Pemex establecen que hacia 2035 se alcanzaría un volumen de 4,988 MMpcd, mientras que la actual demanda es de 9,000 MMpcd.