marzo 21, 2026
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Por Redacción

Ciudad De México, 21 de marzo de 2026.- En el marco de la 89 Convención Bancaria, la presidenta Claudia Sheinbaum planteó como meta elevar el crédito en México del 38% al 48% del Producto Interno Bruto (PIB), con el objetivo de impulsar a las pequeñas y medianas empresas (Pymes) y los proyectos de infraestructura. Durante su participación en el evento, la mandataria destacó que el nivel actual de financiamiento es insuficiente en comparación con otras economías de la región y llamó al sector bancario a incrementar su aporte al desarrollo nacional.

De acuerdo con las cifras presentadas, el crédito a Pymes en México representa apenas el 22% del PIB, una cifra que contrasta con los niveles registrados en países como Chile, donde alcanza cerca del 100%, Brasil con 55%, Perú con 32% y Colombia con más del 30%. Sheinbaum señaló que, aunque la banca ha contribuido al crecimiento económico, es necesario que aumente su participación para cerrar la brecha de financiamiento que afecta a los micro y medianos negocios.

En paralelo a la convocatoria presidencial, Kenia López Rabadán, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, participó en un desayuno organizado por la Asociación Mexicana de Bancos junto con legisladores. En este espacio se abordó la necesidad de generar certidumbre jurídica para fomentar la inversión. La Cámara de Diputados tiene programado analizar una iniciativa de ley enfocada en el fomento de la inversión en infraestructura, la cual busca crear un marco regulatorio que facilite los proyectos públicos y privados.

Emilio Romano Mussali, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM) y director ejecutivo de Bank of America, estuvo presente en los eventos de la convención. Aunque la investigación no detalla declaraciones específicas de Romano sobre la meta del 48% del PIB, su presencia en la cumbre marca la disposición del sector para dialogar con el gobierno federal sobre los mecanismos de expansión crediticia. La ABM agrupa a las principales instituciones financieras que operan en el país y juega un papel central en la ejecución de la política crediticia.

El contexto económico presentado durante la convención incluyó referencias a las presiones externas derivadas del conflicto en Oriente Medio y la escalada en los precios de los energéticos, así como el arranque de las negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC). Pese a estos factores, el gobierno federal mantuvo una postura optimista basada en la solidez del mercado interno, fortalecido por el aumento del salario mínimo y los programas de bienestar social.

La 89 Convención Bancaria se consolidó como el principal foro de encuentro entre los intereses políticos y económicos del país. Mientras el gobierno plantea metas ambiciosas para el cierre del sexenio, el sector financiero enfrenta el reto de ampliar su cartera de crédito sin comprometer la estabilidad del sistema. La próxima legislación que discuta el Congreso podría ser determinante para alinear los incentivos necesarios que permitan alcanzar los objetivos planteados por la administración federal.

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