Por Redacción
Moscú, 21 de marzo de 2026.- El Ministerio de Salud de Rusia actualizó las recomendaciones clínicas para la prueba de detección de salud reproductiva, incorporando una nueva disposición que establece la derivación a atención psicológica para las mujeres que respondan negativamente al deseo de tener hijos. La modificación normativa, dada a conocer este viernes, altera el contenido del cuestionario médico voluntario que puede realizarse una vez al año.
De acuerdo con los datos oficiales, el nuevo protocolo para mujeres consta de 61 preguntas en total, de las cuales tres están específicamente dedicadas a la salud reproductiva. Es en este apartado donde se introduce la recomendación de remisión psicológica si la paciente indica que no planea tener descendencia, marcando un cambio en el enfoque preventivo del sistema sanitario ruso respecto a la natalidad.
El procedimiento mantiene su carácter voluntario, sin embargo, la estructura del cuestionario para varones presenta diferencias sustanciales. Para los hombres, la prueba se compone de 26 preguntas, incluyendo también tres sobre salud reproductiva. No obstante, la formulación de la interrogante para este grupo considera sus “circunstancias actuales” y no conlleva la recomendación automática de derivación psicológica ante una respuesta negativa, estableciendo una distinción de género en el manejo clínico de la decisión reproductiva.
Serguéi Leónov, jefe del Comité de Salud de la Duma Estatal, figura entre los involucrados en el proceso de actualización de estas directrices, las cuales han sido reportadas por el diario Kommersant. La medida se enmarca en los esfuerzos continuos de las autoridades rusas por monitorear y fomentar indicadores demográficos, aunque el texto de la modificación no especifica la fecha exacta de entrada en vigor ni detalla el contenido completo de las demás preguntas incluidas en los formularios.
La implementación de este protocolo sitúa a la atención psicológica como un componente vinculado a la planificación familiar dentro de la atención primaria, diferenciando el abordaje médico según el sexo del paciente. Hasta el momento, no se han hecho públicas excepciones o matices adicionales sobre la obligatoriedad o el seguimiento de dicha derivación terapéutica para las mujeres que expresen no querer maternidad.