Ciudad De México, 31 de mayo de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó este domingo su segundo informe de rendición de cuentas, realizado en el Monumento a la Revolución. El evento, que inició transmisiones a las 10:00 horas, conmemora los dos años de su triunfo electoral.
Durante su discurso, Sheinbaum destacó que cerca de 36 millones de mexicanos depositaron su voto hace dos años para seguir la transformación. “Con ese respaldo asumí el honor de encabezar la continuidad de la Cuarta Transformación en la vida pública”, afirmó la mandataria, quien aseguró que el país decidió decir adiós al pasado de privilegios, corrupción y decadencia. “No van a regresar los tiempos de los privilegios”, sentenció.
La presidenta criticó severamente a los gobiernos panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón. Sheinbaum recordó la represión en San Salvador Atenco y hacia los maestros de Oaxaca durante el sexenio de Fox, a quien señaló como responsable del desafuero de Andrés Manuel López Obrador en 2006. “Por si fuera poco Fox encabezó el desafuero de Andrés Manuel López Obrador y su obra cumbre el fraude electoral de 2006 que llevó a la presidencia el espurio de Felipe Calderón que lleno el país de muerte, sangre con la fallida guerra contra el narco”, expresó.
Respecto a Felipe Calderón, Sheinbaum calificó su administración como un “narcogobierno”. “¡Ese fue el narcogobierno!”, exclamó. La presidenta afirmó que la guerra contra el narcotráfico de Calderón fue planeada desde el extranjero y permitió la injerencia del Gobierno de los Estados Unidos en decisiones de la vida pública de México. “Permitieron la injerencia del Gobierno de los Estados Unidos en una buena parte de las decisiones de la vida pública de México”, dijo textualmente. Además, recordó el acuerdo de ‘rápido y furioso’ que facilitó la entrada de miles de armas de alto poder desde Estados Unidos.
Sheinbaum llamó hipócritas a ambos exmandatarios citando a Carlos Monsiváis: “Monsiváis decía que la verdadera doctrina del conservadurismo es la hipocresía y en efecto son hipócritas”.
Para garantizar la seguridad durante el acto, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México cerró calles aledañas a la Plaza de la República, lo que provocó cierres viales masivos. Asimismo, se instalaron pantallas en plazas públicas de casi todos los estados de la República Mexicana para seguir la transmisión del informe.