Madrid, 29 de mayo de 2026.- Simone Biles, de 29 años y originaria de Columbus, Ohio, estimó en un 50% la posibilidad de competir en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. La declaración se dio durante su participación en el evento Future Health, organizado por Sanitas en la capital española.
Biles, quien lleva dos años sin competir y cuenta en su palmarés con 11 medallas olímpicas y 30 mundiales (23 de oro), aclaró que estar en forma para la vida cotidiana es muy diferente a estar en condiciones para la alta competencia. “Bueno… ciertamente tendría que entrenar para volver a mi mejor forma. Mi vida diaria ha cambiado ahora, eso es cierto. Estar en forma para competir es muy diferente a estar en forma para la vida cotidiana”, señaló.
A pesar del tiempo alejada de las competencias, la gimnasta se considera activa y afirmó que podría realizar un mortal hacia atrás sin problemas en ese momento: “Sí, totalmente. De hecho, si me pidieras hacer un mortal hacia atrás, lo haría aquí mismo, sin problema. No sería difícil para mí”, dijo. Sin embargo, reconoció que extraña la convivencia con su equipo: “No es inusual extrañar algo que has hecho durante tantos años de tu vida, así que sí, podrías decir que lo extraño. Extraño especialmente la camaradería, vivir con mis compañeras de equipo e incluso las buenas vibras diarias con los entrenadores”.
Sobre su rutina actual, Biles reveló que practica yoga y Pilates, pero no gimnasia de alto rendimiento. Admitió que odia el ejercicio y siente que merece un descanso tras años de entrenamiento intenso. “No para el rendimiento, no. De hecho, creo que es solo para poder decir que estoy haciendo un poco de movimiento, porque en realidad odio el ejercicio. Siento que después de hacerlo durante tanto tiempo, merezco un descanso”, expresó.
La deportista, casada con el jugador de la NFL Jonathan Owens, de los Colts, explicó que su esposo la lleva a las sesiones de Pilates como una actividad compartida. “Y me estoy dando ese privilegio. Dicho esto, mi esposo me lleva a Pilates y, honestamente, no es divertido en absoluto. Es muy duro, puro dolor y esfuerzo. Pero a él le encanta. Y lo hago porque amo compartirlo con él”, detalló.
En cuanto a su salud mental, Biles confirmó que sigue en terapia y abogó por la normalización de este proceso. “Sigo en terapia y quiero que todo el mundo sepa que funciona”, afirmó la gimnasta, quien añadió que “debemos saber cómo admirar a los atletas”.