Por Redacción
Torreón, 21 de marzo de 2026.- Trabajadores sindicalizados del Ayuntamiento de Torreón se manifestaron este sábado en la presidencia municipal para denunciar actos de corrupción y hostigamiento en las áreas de Rezagos y Notificaciones de la Tesorería, exigiendo la destitución inmediata del subdirector Miguel Ramos, a quien señalan de desplazarlos de sus labores mediante la contratación de personal externo.
Los inconformes, acompañados por Rosalva Rodríguez, secretaria general del Sindicato Único de Empleados y Trabajadores al Servicio del R. Ayuntamiento de Torreón (SUETSRT), solicitaron audiencia con el secretario del Ayuntamiento, Eduardo Olmos Castro, así como con el tesorero Javier Lechuga Jiménez y el director de Ingresos Roberto Barrios, sin lograr ser recibidos por ninguno de ellos.
Según lo expuesto por los quejosos, el director de Ingresos ha contratado personal externo pagado por honorarios que realiza las funciones correspondientes a los sindicalizados, lo cual les impide trabajar y facilita, según sus acusaciones, la comisión de irregularidades o “tranzas” con el dinero recuperado de deudores del impuesto predial. José Luis Martínez, trabajador sindicalizado, declaró: “Estamos exigiendo que nos den trabajo, ya que lo están desarrollando personas ajenas al área”.
La situación ha generado un conflicto operativo, pues mientras cinco personas externas realizan las funciones de notificación desde el área de Ingresos en la Plaza Mayor, los notificadores sindicalizados han sido relegados en las oficinas de Rezagos y Notificaciones ubicadas en el edificio del antiguo Banco de México, en avenida Morelos y calle Cepeda. Otra empleada del departamento de Rezagos señaló que llevan al menos un año viviendo esta situación, la cual fue expuesta anteriormente al extesorero y actual contralor, Óscar Luján Fernández, quien prometió resolver el problema sin éxito hasta la fecha.
José Acosta, otro trabajador afectado, manifestó que desde la llegada de Miguel Ramos a la Subdirección de Ingresos han enfrentado problemas para desarrollar su trabajo debido a la falta de metas y estrategias definidas, además de carencias materiales como equipos de cómputo obsoletos. “Cada quince días tenemos el problema de que no sale el trabajo a tiempo, mientras nosotros nos arriesgamos a que nos castiguen por no realizarlo en determinado tiempo”, expuso Acosta, quien añadió que han intentado dialogar en múltiples ocasiones con el subdirector sin obtener atención.
En respuesta a las acusaciones, el alcalde Román Alberto Cepeda González atribuyó la inconformidad a ajustes administrativos destinados a mejorar la eficiencia del área de Ingresos y respaldó al director Roberto Barrios. El edil negó que exista riesgo laboral para los trabajadores y calificó las acusaciones de corrupción como argumentos que se respetan y validan, pero que están relacionados con reacomodos necesarios para la gestión municipal.
El conflicto se desarrolla en un contexto de crecimiento del presupuesto municipal, que pasó de 2 mil 850 millones de pesos ejercidos en 2022 a casi 6 mil millones en 2026, lo que incrementa la relevancia de la recaudación y el control de las áreas fiscales. Hasta el momento, no se ha presentado una respuesta específica del director de Ingresos Roberto Barrios ni del subdirector Miguel Ramos respecto a las denuncias concretas de desvío de recursos o hostigamiento, y se mantiene la incertidumbre sobre la identidad y procedencia exacta del personal externo contratado por honorarios.