Medora, 01 de julio de 2026.- El presidente Donald Trump realizó su primer viaje oficial a bordo del nuevo Air Force One, un Boeing 747 entregado a los Estados Unidos por Qatar. El destino del vuelo fue Dakota del Norte, donde el mandatario visitó la recién construida Biblioteca Presidencial Theodore Roosevelt, convirtiéndose en el primer visitante oficial de la instalación.
La biblioteca es un complejo de 96 mil pies cuadrados ubicado en la localidad de Medora, destinado a explorar la vida del vigésimo sexto presidente estadounidense. El recinto, que representa un proyecto de 450 millones de dólares, exhibirá uniformes, diarios y objetos personales de Roosevelt, además de incluir elementos relacionados con el intento de asesinato que sufrió en 1912.
La adquisición del avión temporal obedece a una gestión directa de Trump con la compañía Boeing, la cual tiene programada la entrega de las aeronaves presidenciales definitivas para el año 2028. El viaje ocurre de cara a las celebraciones del 4 de julio, fecha que marca el 250 aniversario de la Declaración de Independencia de la nación.
El proyecto representa un importante respaldo político para el Secretario del Interior, Doug Burgum, exgobernador del estado y uno de los principales promotores de la biblioteca desde el año 2019. El financiamiento del recinto incluyó una asignación estatal inicial de 50 millones de dólares, así como donaciones privadas que sumaron cerca de 354 millones de dólares a inicios de 2026, con aportaciones de empresarios del sector petrolero y financiero.
Además de recorrer la biblioteca, la agenda presidencial contempla que el mandatario ofrezca un discurso en un anfiteatro cercano coordinado por la organización Freedom 250. Posteriormente, está previsto un traslado hacia el Monte Rushmore, en Dakota del Sur, para presenciar los fuegos artificiales del Día de la Independencia.
La visita coincide con críticas de grupos conservacionistas locales del Dakota Resource Council. Estos grupos señalaron que las políticas de desarrollo energético impulsadas por la administración federal actual contradicen los principios de preservación natural que Theodore Roosevelt defendió en esa misma región durante la década de 1880.