Por Redacción
Ciudad De México, 21 de marzo de 2026.- La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) anunció este viernes el levantamiento del paro nacional de 72 horas que inició el miércoles en la capital del país, aunque mantuvo su postura de realizar nuevas protestas durante la celebración del Mundial de Fútbol 2026 si el gobierno federal no atiende sus demandas principales.
Yenny Aracely Pérez Martínez, dirigente de la Sección 22 de la CNTE, confirmó la suspensión de las acciones de protesta sin detallar acuerdos concretos alcanzados con la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum. El movimiento docente exigió un aumento salarial del 100 por ciento, así como la abrogación inmediata de la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) de 2007 y de la reforma educativa aprobada en 2019.
Las amenazas de futuras movilizaciones cobran relevancia ante la proximidad del torneo internacional, cuyo partido inaugural está programado para el 11 de junio en la Ciudad de México. Además de la capital, las sedes de Monterrey y Guadalajara también serán anfitrionas de encuentros del Mundial, ciudades donde la presencia de la CNTE ha sido histórica en manifestaciones magisteriales.
A pesar de haber terminado el paro de tres días, la organización sindical no especificó los puntos de negociación que se discutieron con el gobierno federal ni la cantidad exacta de maestros que participaron en la suspensión de labores. La falta de detalles sobre los diálogos sugiere que las discrepancias entre el sector docente y el ejecutivo persisten.
El contexto de la protesta se enmarca en un año crítico para la infraestructura y la seguridad pública en las sedes deportivas, donde cualquier interrupción de servicios o bloqueo de vías podría impactar la logística del evento global. La CNTE ha señalado que su disposición al diálogo está condicionada a la respuesta oficial sobre sus reivindicaciones económicas y legislativas.
Con el paro levantado temporalmente, las autoridades educativas y el gobierno federal enfrentan el reto de evitar nuevos conflictos en los próximos meses, especialmente cuando la atención internacional se centrará en México como coanfitrión del Mundial junto a Estados Unidos y Canadá. La estabilidad social en las ciudades sede será un factor determinante para el éxito del torneo.