Ciudad De México, 22 de junio de 2026.- Bertha Xóchitl Gálvez Ruiz comenzó su trayectoria política en el año 2000, cuando Vicente Fox la incorporó al gabinete federal como titular de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas. Antes de este ingreso a la vida pública, se dedicaba de lleno a la computación, la alta tecnología y la inteligencia artificial, siendo fundadora de sus propias empresas. Durante sus primeros seis años en el gobierno, atendió las necesidades de los pueblos originarios.
Su paso por el legislativo se caracterizó por una postura severa al cuestionar a funcionarios. En una ocasión, se encadenó a la silla de la mesa directiva en el antiguo recinto legislativo de Xicoténcatl como protesta por la falta de transparencia. Posteriormente, con el fuero de senadora, exigió su derecho de réplica en Palacio Nacional; ante la negativa de las autoridades y tras obtener un amparo que tampoco le abrió las puertas, acudió a las instancias judiciales.
En cuanto a su residencia en la capital, su primer hogar estuvo en Iztapalapa, pero luego se trasladó a la alcaldía Miguel Hidalgo, donde fungió como jefa delegacional. Arturo Zárate Vite señaló sobre ella: “Dice las cosas como las siente y piensa”. Respecto a sus aspiraciones, el mismo fuente indicó: “No tenía más ojos que para la CDMX. Uno de sus sueños”, agregando que “supónía que en su bicicleta llegaría a dicho sitio”.
Gálvez Ruiz hizo un paréntesis en su carrera para competir por la gubernatura de su estado natal, Hidalgo, intento que no tuvo éxito. Para 2022, su nombre aparecía en las encuestas para contender por la jefatura de gobierno de la Ciudad de México. Sin embargo, la oposición, angustiada por no encontrar a quien postular para la candidatura presidencial, junto con Fox y sus amigos, consideraron que Xóchitl podría ser la mejor opción.
Aunque Gálvez Ruiz tenía como prioridad la Ciudad de México y consideraba indispensable ocuparla para adquirir experiencia y dominar la administración pública, no la dejaron. Arturo Zárate Vite comentó al respecto: “Se equivocaron”, y detalló que “le torcieron el brazo y la aventaron a los leones”. Ella actuó por disciplina y agradecimiento a su antiguo jefe guanajuatense, Vicente Fox, al aceptar la candidatura presidencial.
Finalmente, hizo su mejor esfuerzo en la contienda por la Presidencia, pero no fue suficiente. “Ella cumplió con competir”, afirmó Zárate Vite. Ahora, existe la perspectiva de que se le permita buscar su sueño de alcanzar la candidatura para la Ciudad de México en 2030, para lo cual necesitaría un trampolín, como ser diputada.