Por Redacción
Ciudad de Mexico, 21 de marzo de 2026.- Dos buques que transportaban hidrocarburos de origen ruso modificaron sus trayectorias marítimas tras la publicación de una licencia por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, la cual prohíbe explícitamente la venta, entrega o descarga de estos productos a Cuba, Irán, Corea del Norte y territorios ocupados por Rusia. La medida, emitida el 19 de marzo, excluye a la isla caribeña de la flexibilización temporal de sanciones aplicada a otros destinos, provocando el redireccionamiento inmediato de las embarcaciones Sea Horse y Anatoly Kolodkin.
De acuerdo con datos de seguimiento de Marine Traffic, el buque Sea Horse, que enarbola bandera de Hong Kong y cargaba hasta 200,000 barriles de diésel ruso, alteró su plan de navegación. Aunque inicialmente había señalado a Trinidad y Tobago como destino y posteriormente anotó a La Habana en febrero, la nave viró su rumbo hacia Puerto Cabello, en Venezuela. Por su parte, el Anatoly Kolodkin, un buque de bandera rusa sancionado por la OFAC que transportaba 700,000 barriles de crudo, figura en los registros con dirección a Atlantis, un puerto ubicado en la costa este de Estados Unidos, aunque no se ha confirmado oficialmente su descarga final.
La decisión del gobierno estadounidense se enmarca en un contexto de tensión geopolítica que incluye una ofensiva contra Irán en Medio Oriente, lo que motivó la restricción selectiva de los envíos de combustible. La licencia publicada el jueves pasado establece claramente la prohibición de abastecer a los regímenes considerados adversarios, dejando a Cuba fuera de cualquier excepción que permita el flujo de energía rusa hacia su territorio, agravando la crisis energética que ya afecta el suministro de agua potable en la nación.
Ante la medida, el vicecanciller cubano Carlos Fernández de Cossío denunció que las amenazas dirigidas a terceros países para impedir la exportación de combustible a Cuba son ilegítimas. “Cuba tiene derecho a importar combustible y los países están sufriendo amenazas ilegales, amenazas ilegítimas si van a exportar combustible a este país”, afirmó el funcionario, quien reiteró que el sistema político cubano no está sujeto a negociación bajo estas presiones externas.
Medios internacionales como El País y La Jornada han reportado los cambios de rumbo coincidiendo con el anuncio de la OFAC. Mientras el Sea Horse busca alternativa en territorio venezolano, la incertidumbre persiste sobre el impacto cuantificado que esta bloqueo energético tendrá en la economía cubana, dado que la isla depende de estas importaciones para mantener sus servicios básicos ante la falta de producción local suficiente.